En esta serie de 8 capítulos, estamos compartiendo las principales claves de nuestra propia evolución en los últimos años. En la primera entrega relatamos nuestro momento de exploración, de inspiración, de levantar la mirada; en el segundo capítulo hablamos sobre nuestra vocación de compartir; en la tercera entrega explicamos cómo hemos ido rediseñando nuestros servicios ante las nuevas demandas. En esta cuarta entrega compartimos algo que nunca antes habíamos hecho.

El año 2018 fue realmente significativo para K2K Emocionando. Aquel año recibimos un encargo especialmente ilusionante que consistía en la implementación de los valores del Nuevo Estilo de Relaciones en las empresas de la comarca del Enkarterri. En el marco del ‘Plan Impulso’, promovido por la Diputación Foral de Bizkaia, en coordinación con los consistorios y agentes locales, tuvimos la oportunidad, por primera vez, de poner en marcha un proyecto cuyo propósito era reforzar y consolidar el tejido industrial existente y garantizar así la sostenibilidad de una comarca.

 

 

Enkarterri es el lugar más extenso del País Vasco; con 10 núcleos de población, y 32.000 habitantes, fue cuna de la industria vasca en la segunda mitad del siglo XIX. En los últimos años ha sido un lugar especialmente castigado por la crisis, que ha impactado en su desarrollo, en la competitividad de su tejido empresarial, y que ha dejado unos niveles de desempleo que generan incertidumbre. Con este reto por delante, nos pusimos a trabajar en cuatro líneas de acción:

  1. La elaboración de un diagnóstico y un plan de mejora con nuestra metodología ORBICO (Organizaciones para el BIenestar COmún) que se llevó a cabo en 19 organizaciones —que son la práctica totalidad de empresas de más de 20 personas de la comarca—.
  2. La realización de un taller transformacional distribuido en 10 sesiones y una tutorización personalizada para una docena de empresas de menos de 20 personas.
  3. El acompañamiento para la implementación del plan de mejora derivado del ORBICO en 11 empresas de la comarca —que en conjunto agrupan a más de 350 personas—.
  4. La coordinación con las entidades locales y comarcales relacionadas con el ámbito económico y empresarial.

Este proyecto nos permitió llevar a la práctica la ampliación de servicios, descrita en el capítulo anterior, que posteriormente hemos ido desplegando con éxito en Madrid, Cataluña y Portugal. Las empresas participantes fueron, en general, de tipo industrial tradicional. Entre ellas se encuentran caldererías, troquelerías, mecanizados, montajes, canteras y, también, líderes mundiales en electrónica. La mayor parte son empresas familiares con un buen conocimiento del producto y buena relación con los clientes. Y, también, con mucho campo de mejora en las formas de gestión y, en especial, en la manera de involucrar a las personas en la organización.

El impacto del proyecto se ha sentido en las empresas y en la comarca. En aquel momento quisimos recoger en este vídeo las voces de las personas participantes para que sirviera de inspiración y de ánimo, para demostrar que trabajar de otra manera no es cosa de grandes empresas o de las tecnológicas de Silicon Valley.