Sense. Think. Do.

El Plan de Ideas y Objetivos (PIO)

Con este penúltimo post, vamos llegando al final de la serie de artículos sobre las estructuras básicas que son necesarias para construir una organización autogestionada, según la manera en la que desde K2K Emocionando implementamos el nuevo estilo de relaciones, es decir, según nuestro “nerbyK2K”

Llegados a este punto creo que ya estará suficientemente claro que la autogestión ni es ausencia de estructura, ni que cada cual haga lo que quiera. Bien, al contrario, tenemos estructuras flexibles y orgánicas, tenemos criterios generales que orientan toda la actividad y, por supuesto, también tenemos algunas ideas y objetivos de futuro.

Probablemente, la frase más mítica del boxeador Mike Tyson es aquella en la que expresaba la inutilidad de la planificación, y lo hacía de manera clara y contundente: “Todo el mundo tiene un plan… hasta que le metes la primera hostia”. A “la vida” le cuesta mucho ajustarse a nuestros planes, especialmente cuanto más concretos y detallados son, por lo que no parece muy eficiente dedicar mucho tiempo a planear un futuro que con total seguridad nos va a sorprender.

Por otro lado, no tener ningún rumbo de ningún tipo hace que nos resulte tremendamente complicado ponernos de acuerdo en lo que tenemos que hacer ya que cualquier opinión encaja con el no rumbo, es decir, cualquier viento nos es favorable y, en consecuencia, no hay manera de trimar adecuadamente las velas.

Entre un extremo y otro se sitúa el planteamiento de disponer de un PIO (un Plan de Ideas y Objetivos) para el siguiente año. El PIO no es un presupuesto ni es un plan de gestión, ni mucho menos un plan estratégico. Todas estas herramientas han demostrado sobradamente su absoluta inutilidad, especialmente en contextos cambiantes y complejos como el actual.

El PIO es un instrumento de concreción estratégica y de alineación de la organización: deberemos partir de la existencia de una mínima estrategia general, un rumbo, una dirección en la que movernos, descartando el resto. Bastan unas pocas líneas para definir dicha estrategia o ese reto. Por ejemplo, aquí el reto de una organización con la que hemos colaborado: “SER EFICIENTES, PROFESIONALES Y COMPROMETIDOS PARA CRECER CON RENTABILIDAD.”

Con este marco suficientemente abierto como para poder pintar muchas cosas diferentes en él y, a la vez, lo suficientemente acotado como para que no cualquier cosa nos valga, podemos empezar a trabajar un PIO.

El PIO se empieza a trabajar a final de año en los equipos autogestionados. Dependiendo de si es la primera vez que han de trabajarlo o si ya lo llevan haciendo varios años, utilizaremos diferentes dinámicas y herramientas:

  • Si es el primer PIO o de los primeros, convendrá aportar al equipo información y datos sobre su actividad en los años anteriores, para que tenga referencias. También les resultará útil un guión sencillo con los puntos mínimos que han de incorporar al PIO:
    • Sus objetivos y las acciones que desarrollarán para alcanzarlos.
    • Su plan de formación y polivalencia.
    • Las necesidades del equipo en cuanto a personas, inversiones, medios, seguridad y salud, etcétera.
    • Los roles del equipo.
    • El marco de relaciones y valores dentro del equipo y los aspectos a trabajar.
  • Si ya se vienen haciendo los PIO durante varios años, convendrá dejar más abierto el procedimiento de elaboración en cada equipo para que lo puedan ajustar lo mejor posible a su situación y a sus necesidades.

Los equipos autogestionados han de tener tiempo suficiente para reunirse y realizar este trabajo. Tan importante o más que producir. Conviene si es posible que salgan de su entorno laboral habitual, que lo hagan en otro lugar para estar menos condicionados.

Con el trabajo de cada equipo, desde coordinación se une todo y se elabora un resumen y el impacto de todo ello en una cuenta de resultados previsional, balance, tesorería, plantilla… Es decir, se toman las piezas de cada equipo, se compone el puzzle y se ve la foto construida.

A partir de ahí, el equipo de pilotaje analiza ese borrador de PIO y puede darlo por bueno o pedir a todos los equipos, o a algunos, que reconsideren algunas cuestiones a la luz de lo que otros equipos han elaborado.

Sea como fuere, el PIO acabará de ser aprobado en el equipo de pilotaje, a continuación por la propiedad y, por último, por la Asamblea de todas las personas que trabajan en la organización.

Todo ello, idealmente debe realizarse antes de que acabe el año para iniciar el siguiente con el PIO en marcha, ya que será la referencia para cada equipo y para el conjunto de la organización.

De esto modo, la organización tiene ya un marco bastante claro de cómo se va a jugar el partido. No es necesario ponerse de acuerdo en cada jugada pues ya sabemos cual es la idea general y ahora a cada equipo le toca hacer su parte.

[NER BY K2K es la aplicación concreta que hacemos del ner desde el equipo K2K Emocionando. El nuevo estilo de relaciones (ner) es un conjunto de ideas, valores y criterios que muchas organizaciones están poniendo en marcha por su cuenta, incluso llamándolos de otras maneras; por lo tanto, no son “propiedad” de K2K Emocionando, si bien, en el equipo tenemos nuestra propia forma de desplegar el Nuevo Estilo de Relaciones, que denominamos #nerbyK2K].