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La participación en el resultado económico

Llegamos al final de la serie de artículos sobre las estructuras básicas que son necesarias para construir una organización autogestionada, según la manera en la que desde K2K Emocionando implementamos el nuevo estilo de relaciones, es decir, según nuestro “nerbyK2K”

Cualquier organización, sea del tipo que sea, tiene una parte económica más o menos marcada y definida: si es una empresa, uno de los objetivos de la misma es tener resultado económico positivo para asegurar su futuro; lo mismo sucede con las entidades sin ánimo de lucro, que requieren de la parte económica para desarrollarse. Incluso las instituciones públicas de todo tipo requieren hacer una gestión adecuada de sus presupuestos económicos.

Ya lo hemos comentado en más ocasiones, el flujo económico es fundamental en cualquier organización, es como la respiración para las personas. Si no respiramos morimos irremediablemente. Lo mismo sucede con las organizaciones, si no generan resultados económicos tarde o temprano mueren. Pero respirar no es la razón de ser de nuestra existencia como seres humanos, lo mismo que la generación de resultados económicos no es la razón última de la existencia de las organizaciones.

En una organización autogestionada, la parte económico financiera debiera estar tan absolutamente “dominada” que, siguiendo con el símil, fuese una actividad tan automática e involuntaria como el respirar para las personas. Es decir, que no tengamos que estar pendientes de ella porque “va sola”. Por el contrario, cuando nos estamos ahogando todo lo demás desaparece, no podemos pensar ni hacer nada más que intentar continuar respirando. Exactamente igual que cuando nos falta la liquidez en una organización. Por este motivo, esta parte debe estar muy, muy bien dominada.

Otro aspecto clave del resultado económico es el problema de su destino. Es decir, hay muchas organizaciones que por su propia naturaleza no tienen ánimo de lucro o no generan “beneficio” económico y por lo tanto no tienen el “problema” de qué hacer con dicho excedente.

Pero para aquellas que sí que lo generan, si estamos en un esquema de organización autogestionada, el destino de dichos beneficios no puede ser simplemente lo que la propiedad decida, porque la generación de dichos beneficios no ha sido fruto solo de la acción de la propiedad, ni mucho menos, sino que ha sido gracias al trabajo del conjunto de la organización.

No podemos montar toda una estructura de valores y de organización que conlleve la máxima participación, implicación, responsabilidad y compromiso de todas las personas de la organización para que luego el resultado económico de todo ello quede en manos exclusivas de la propiedad.

Sin duda que otros resultados de todo ese trabajo como el orgullo profesional, el crecimiento personal, las nuevas experiencias, el reconocimiento privado o público, o incluso la contribución social realizada, deben ser también compartidos por todas las personas involucradas, pero esto suele ser más habitual, más sencillo, porque normalmente es “gratis” y no choca contra la idea de que la propiedad es omnipotente en cuanto a lo que se refiere al destino de los beneficios.

Pero el resultado económico, la “cosecha” tras el trabajo realizado, debe ser compartida en una organización autogestionada o de lo contrario estaremos ante un flagrante engaño que será inmediatamente descubierto por las personas lo que las llevará a la frustración y a la apatía.

En consecuencia, deberemos establecer un mecanismo que permita que el resultado económico apuntale el futuro de la entidad y retribuya a la propiedad y a las personas que han trabajado en la organización.

En nuestro caso, una práctica habitual es que un 30% del resultado del ejercicio se distribuya entre todas las personas de la organización, pero puede haber esquemas diferentes, lo importante es que cumplan el objetivo y den coherencia a todos los valores de la autogestión.

NER BY K2K es la aplicación concreta que hacemos del ner desde el equipo K2K Emocionando. El nuevo estilo de relaciones (ner) es un conjunto de ideas, valores y criterios que muchas organizaciones están poniendo en marcha por su cuenta, incluso llamándolos de otras maneras; por lo tanto, no son “propiedad” de K2K Emocionando, si bien, en el equipo tenemos nuestra propia forma de desplegar el Nuevo Estilo de Relaciones, que denominamos #nerbyK2K].